Semaglutida y la vista: qué se sabe del riesgo de NAION según los estudios más recientes

Los análogos de GLP-1 como la semaglutida han cambiado el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad. Pero a medida que millones de personas los usan, aparecen efectos adversos poco frecuentes que los ensayos iniciales no podían detectar. Uno de los que más atención ha recibido es la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION), una lesión del nervio óptico que puede causar pérdida de visión. En este artículo explicamos qué es, qué encontró un gran estudio publicado en 2026 y qué significa en la práctica.

¿Qué es la NAION y qué tiene que ver con la semaglutida?

La NAION ocurre cuando disminuye el flujo de sangre hacia la parte delantera del nervio óptico, el «cable» que lleva la información del ojo al cerebro. Suele manifestarse como una pérdida de visión repentina e indolora, casi siempre en un solo ojo, que la persona describe como visión borrosa o «nublada». Puede ser parcial y, en muchos casos, el daño es permanente.

Es una enfermedad rara en la población general, pero más frecuente en personas con diabetes tipo 2, hipertensión, colesterol alto, apnea del sueño o que fuman; es decir, en buena parte del mismo grupo que recibe semaglutida. Por eso ha sido difícil separar el efecto del medicamento del riesgo de base de los pacientes.

La semaglutida es un análogo del GLP-1 aprobado por la FDA y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para la diabetes tipo 2 (Ozempic, Rybelsus) y para el control del peso y la reducción del riesgo cardiovascular (Wegovy). Todavía no se conoce un mecanismo biológico comprobado que explique su posible relación con la NAION.

Lo que dicen las agencias reguladoras

En junio de 2025, el comité de seguridad de la EMA (PRAC) concluyó, tras revisar ensayos clínicos, farmacovigilancia y varios estudios epidemiológicos grandes, que la NAION es un efecto adverso muy raro de la semaglutida: puede afectar hasta a 1 de cada 10.000 personas tratadas. Los estudios analizados sugerían que el riesgo relativo es aproximadamente el doble en adultos con diabetes tipo 2, lo que equivale a cerca de un caso adicional por cada 10.000 personas tratadas durante un año [1].

En febrero de 2026, la agencia británica de medicamentos (MHRA) llegó a la misma conclusión, anunció que actualizará la información de Ozempic, Rybelsus y Wegovy, e indicó que está revisando el resto de los análogos de GLP-1 [2].

El estudio de 2026: más de 100.000 veteranos con diabetes

En febrero de 2026, la revista JAMA Ophthalmology publicó uno de los análisis más grandes hasta la fecha, realizado por investigadores del Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU. (Heberer y colaboradores) [3].

  • Diseño: estudio observacional que «emula» un ensayo clínico usando registros médicos y de farmacia a nivel nacional, entre marzo de 2018 y marzo de 2025.
  • Población: 102.361 veteranos con diabetes tipo 2 que ya tomaban metformina: 11.478 iniciaron semaglutida y 90.883 iniciaron un inhibidor de SGLT2 (sobre todo empagliflozina), otro tipo de medicamento para la diabetes usado como comparación.
  • Seguimiento: mediana de 2,1 años.
  • Resultado principal: tras ajustar por las diferencias entre grupos, quienes iniciaron semaglutida tuvieron alrededor del doble de riesgo de NAION (razón de riesgo 2,33).
  • Riesgo absoluto: unos 123 casos por cada 100.000 personas-año con semaglutida frente a 67 con inhibidores de SGLT2. El riesgo acumulado ajustado fue de aproximadamente 0,3 % frente a 0,1 %.

Los autores describen el hallazgo como un riesgo «raro pero evidente» y recomiendan que los médicos lo conversen con sus pacientes al valorar los beneficios cardiometabólicos del tratamiento.

Estos resultados son coherentes con un estudio previo publicado en JAMA Network Open en 2025, que analizó registros electrónicos de más de 1,5 millones de adultos con diabetes tipo 2 en EE. UU. Al combinar a los usuarios de semaglutida y de tirzepatida, encontró un riesgo de NAION algo mayor que con otros antidiabéticos (0,04 % frente a 0,02 % en dos años), aunque con un intervalo de confianza amplio [4].

Límites de la evidencia

  • No prueba causalidad: son estudios observacionales. Puede haber factores no medidos, como la anatomía del nervio óptico, la apnea del sueño o la presión arterial baja nocturna, que influyan en el resultado.
  • Población específica: el estudio de 2026 incluyó sobre todo a hombres mayores con alto riesgo cardiometabólico. No se sabe con certeza si el riesgo es igual en personas sin diabetes que usan semaglutida para bajar de peso.
  • Diagnósticos imprecisos: la NAION no siempre se registra bien en las bases de datos, lo que puede generar errores de clasificación.
  • Sin relación dosis-respuesta: el estudio no analizó si el riesgo cambia según la dosis o el tiempo de uso.
  • ¿Y la tirzepatida? La revisión europea se limitó a la semaglutida. Según Lilly, la NAION no figura como evento adverso en la ficha técnica de la tirzepatida, aunque la compañía reconoce las publicaciones al respecto y mantiene la vigilancia [5]. Con los datos actuales no se puede afirmar ni descartar un riesgo similar.

Efectos secundarios y quién debe tener precaución

Conviene poner la NAION en perspectiva: los efectos adversos más frecuentes de la semaglutida siguen siendo digestivos (náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento). También se han descrito pancreatitis, problemas de vesícula biliar y, en personas con diabetes, empeoramiento transitorio de la retinopatía diabética.

La semaglutida no debe usarse en personas con antecedente personal o familiar de carcinoma medular de tiroides o con síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2, ni durante el embarazo. En cuanto a la vista, el médico debe valorar con especial cuidado a quienes ya tuvieron una NAION u otra enfermedad del nervio óptico, y vigilar a quienes tienen factores de riesgo como diabetes, hipertensión, tabaquismo o apnea del sueño.

Señal de alarma: si notas una pérdida de visión repentina, aunque sea parcial, o un deterioro rápido de la vista en uno o ambos ojos, busca atención oftalmológica urgente e informa que usas semaglutida u otro análogo de GLP-1. Si se confirma una NAION, las agencias recomiendan suspender el medicamento, siempre bajo indicación médica [1][2].

Conclusión

La evidencia acumulada indica que la semaglutida se asocia con un aumento pequeño del riesgo de NAION: el riesgo relativo parece duplicarse, pero el riesgo absoluto sigue siendo bajo. Para la mayoría de las personas con indicación médica, los beneficios metabólicos y cardiovasculares del tratamiento superan este riesgo, aunque la decisión debe ser individual. Lo importante es conocer la señal de alarma, revisar los factores de riesgo con el médico y no iniciar ni suspender el tratamiento por cuenta propia. La dosis y el seguimiento siempre los define el médico.

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Referencias

  1. Agencia Europea de Medicamentos (EMA). PRAC concludes eye condition NAION is a very rare side effect of semaglutide medicines Ozempic, Rybelsus and Wegovy. Junio de 2025. Enlace
  2. MHRA (Reino Unido). Drug Safety Update: Semaglutide and non-arteritic anterior ischaemic optic neuropathy (NAION). 5 de febrero de 2026. Enlace
  3. Heberer K, Bress AP, Cogill S, et al. New-onset nonarteritic anterior ischemic optic neuropathy and initiators of semaglutide in US veterans with type 2 diabetes. JAMA Ophthalmology. 2026. doi:10.1001/jamaophthalmol.2025.6262. Enlace
  4. Wang L, Volkow ND, Kaelber DC, et al. Semaglutide or tirzepatide and optic nerve and visual pathway disorders in type 2 diabetes. JAMA Network Open. 2025;8(8):e2526327. Enlace
  5. Lilly Medical. ¿Existe riesgo de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION) con el tratamiento de Mounjaro (tirzepatida)? Enlace

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. No inicies, cambies ni suspendas ningún tratamiento sin supervisión médica.