Tirzepatida y adicciones: qué dice la ciencia sobre el alcohol y otras sustancias

Desde que se popularizaron los medicamentos como la tirzepatida, muchas personas han contado algo inesperado: además de comer menos, sienten menos ganas de tomar alcohol. Los científicos empezaron a estudiar este efecto en serio. Esto es lo que se sabe hasta hoy, con sus promesas y sus límites.

¿Por qué la tirzepatida actuaría sobre las adicciones?

La tirzepatida imita dos hormonas, GLP-1 y GIP, que no solo actúan en el estómago y el páncreas: también tienen receptores en el cerebro, incluidas zonas del sistema de recompensa. Ese sistema funciona con la dopamina y es el que nos hace desear repetir algo placentero, ya sea comida, alcohol u otras sustancias. La hipótesis es que estos medicamentos «bajan el volumen» de esa recompensa.

Estudios en animales: resultados claros

En febrero de 2026, investigadores de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) publicaron en la revista eBioMedicine un estudio en ratas y ratones. La tirzepatida redujo a menos de la mitad el consumo voluntario de alcohol, disminuyó el consumo en forma de «atracón» y también las recaídas después de un período sin alcohol, tanto en machos como en hembras. Los investigadores observaron que el medicamento reducía el aumento de dopamina que normalmente provoca el alcohol.

Los estudios en animales son un primer paso importante, pero no siempre se repiten igual en personas.

Estudios en personas: señales prometedoras

Un análisis de historias clínicas electrónicas de millones de pacientes en Estados Unidos, publicado en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism, comparó a personas que empezaron distintos medicamentos para la diabetes. Quienes usaron tirzepatida tuvieron alrededor de un 50% menos de riesgo de recibir un diagnóstico de trastorno por consumo de alcohol en los 18 meses siguientes, frente a quienes usaron otro tipo de medicamento. La semaglutida también mostró un efecto, algo menor.

Este tipo de estudio muestra una asociación, no prueba causa y efecto. Por ejemplo, no mide cuánto bebía realmente cada persona.

Para confirmarlo hacen falta ensayos clínicos controlados. Ya hay varios en marcha, como uno de fase 2 en la Universidad del Sur de California que compara tirzepatida con placebo en personas con consumo problemático de alcohol. Con la semaglutida, un pequeño ensayo clínico publicado en 2025 ya encontró que reducía el consumo de alcohol en el laboratorio y los antojos.

¿Y otras sustancias?

Los investigadores también estudian este grupo de medicamentos en el tabaquismo, el consumo de opioides y otras adicciones. Por ahora la evidencia es más temprana que con el alcohol y viene sobre todo de estudios en animales y de análisis de historias clínicas.

Lo que debes saber

  • La tirzepatida no está aprobada para tratar el alcoholismo ni ninguna otra adicción. Lo que hay hoy son resultados prometedores que se están investigando.
  • Si tienes un problema con el alcohol u otras sustancias, lo más importante es buscar ayuda profesional. No dejes ningún tratamiento que ya estés siguiendo sin hablar con tu médico.
  • Si usas tirzepatida para controlar el peso, es normal notar menos interés por el alcohol. Comenta con tu médico cualquier cambio que observes.

Si estás considerando la tirzepatida para el control del peso, la Dra. Carmen Silva puede evaluar tu caso y acompañarte durante el tratamiento. La consulta es gratuita con la compra de tu producto.

Lee qué es la tirzepatida y cómo funciona o escríbenos por WhatsApp.

Fuentes: Edvardsson C. et al., eBioMedicine, 2026 (Universidad de Gotemburgo); Henney A. et al., Diabetes, Obesity and Metabolism, 2026; registro de ensayo clínico de tirzepatida para trastorno por consumo de alcohol (Universidad del Sur de California). Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.

Discover more from PepsLatam

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading